Esta navidad le dije a Silvia con la frase anterior que quería ir a Murcia a hacer negocios (dejémoslo ahí), el caso es que la frase nos convenció y la seguimos utilizando posteriormente, adaptando su significado a buena parte de situaciones y conversaciones que no vienen al caso (todo sea por mantener la reputación, claro está)
A Murcia a negociar y hacer trato nunca fui en navidad, y muy mal por mi parte, pero todo llega y finalmente AYER FUI A MURCIA.
Cuando pensamos abrir el blog, Silvia quería que la primera entrada fuese dedicada a Murcia (una vez más la famosa cita estaba presente obviamente), así que creo que este puede ser un buen momento para hablar de Murcia ya que aquel día no lo hice.
Todo comenzó ayer por la mañana en Granada (ciudad en la que estudio) al enterarme de que llevaba sin seguridad social desde 2006, TAL CUAL. Allí que fui yo a solicitar mi tarjeta sanitaria europea para un mini viaje que tengo previsto y me sueltan en toda la face la noticia. Traspuse en el primer bla bla car que me había pillado mi hermano rumbo a mi pueblo a desliar el percal en el que me hallaba. Ya de paso, todo hay que decirlo, le di a mis padres la sorpresilla de presentarme en su trabajo,sin avisar (este tipo de cosas en verdad es herencia genética, estoy bien curtida) y para festejar el
Hasta aquí todo normal.
Lo romántico y metafórico de todo este asunto fue cuando el que conducía era el más pequeño de los 4, osea mi hermano, y mis padres iban en los asientos de atrás de nuestro coche.
Cosas que pasan.
Nos hacemos mayores imagino.
Esas situaciones no las entiendo muy bien, pero me agradan la verdad.
Y nada, que no me líes no me líes, acabé llamando a mis tíos de Benidorm para que bajaran a Murcia y echarnos unas cervezas. Total, era justo la mitad de camino tanto para ellos como para nosotros. Y esta navidad ha sido la primera que hemos pasado separados por temas de trabajo. Así que había que felicitarse el año nuevo en algún momento.
Mis padres no sabían nada. La sorpresa o se hace completa o no se hace.
Aceptaron sin pensarlo, obviamente.
Murcia uniendo familias desde 2014.
Allí estábamos los 7, con nuestros 32 montaditos delante, a punto de preguntarle al camarero que si tenían uvas para recelebrar el año nuevo, rodeados de murcianicos y echándonos las risas que nos debíamos. Luego también pedimos un helado que se llamaba Softy, pero tito Andrés le modificó el nombre para pedirse un Sofi. Estaba cantado.
Ya se podía caer el mundo, que a mi esta vez me pillaba en familia.
Lo que más me gustaba era ver a mi madre riéndose con dos de sus hermanas, y es que como los hermanos no hay nadie, eso lo se por experiencia propia. Y surgió, SURGIÓ la idea de quedar cada mes y poco en Murcia a cenar juntos y vernos.
"Yo fui a Murcia y surgió"

Ay, Mucia, ¡Qué hermosa eres!
ResponderEliminarSí, hay cosas que no se entienden pero agradan, y punto =)
Me encanta que tu familia sea así de decidida; y es que hay tardes que bien merecen los kilómetros. ¡Qué grande el tito Andrés!
¿Sabes lo que más me ha gustado del post? Saber que habéis ido a esos 100 montaditos, porque en uno de esos locales nos reunimos parte de los Juanes esta Navidad.
Llegados de León, de Torrevieja, de Granada... Sí, Murcia une familias =D
Y los hermanos.
ResponderEliminarNo me hace especial ilusión ser madre, pero si llega ese momento, no podré tener sólo uno. No voy a dejarles sin el pracer y privilegio de tener hermanos.