domingo, 1 de junio de 2014

Perro viejo

Existen muchísimas formas de pasar el día de tu cumpleaños. Conozco a esas personas que no le dan importancia, para ellas es un día más en el calendario y, si no fuera porque siempre hay alguien que se lo recuerda, pasarían el día sin ser conscientes de que un año más pesa sobre sus articulaciones, aunque precisamente ese día no sea el más significativo de todos.

Existen aquellas personas a las que no les gusta hablar de la edad. Todos los años cumplen veintipocos, o treinta-y-pocos, o cuarenta-y-pocos, según la generación de la que se trate. No me identifico con ellos. Quizá, en algunos momentos, me gustaría que un año durase más de 365 días, pero aparte de eso, no quiero dejar de cumplir años y experimentar todas las etapas. Y que nos convirtamos en Perros Viejos.

Una amiga también me contó una vez que a sus padres les gustaba despertarla cantándole el “cumpleaños feliz” al son de la guitarra, y le daban los regalos por la mañana –curiosa tradición también la de dar regalos -. Siempre me gustó la idea, tiene que ser un bonito despertar, pero no sé tocar la guitarra.

Hay gente que, en los últimos años, ha pasado “su día” en un país diferente. Y no deja de tener su encanto, porque aunque en esos momentos puede que no haya nadie cercano, los desconocidos también son muy dados a felicitarte y brindar contigo por un año más. Porque a mí lo que me gusta es eso, y a mi ego más todavía, tener un día en el que la gente brinde por ti y celebre que, hace X años, tu madre estaba dando a luz y ahora aquí estás tú. En realidad, en cada uno de nuestros cumpleaños, habría que brindar por nuestros progenitores.

¿Y lo de hacer una lista de propósitos? Eso es muy de Año Nuevo, septiembre, el día 1 de cada mes… y también, por qué no, el día del cumpleaños. Personalmente es algo que nunca he hecho,  al igual que el balance del año. Y no es que lo vea absurdo, porque es bonito recordar lo bueno, ver lo que has ganado y aprender de lo que has perdido. Pero yo, al final, no saco tiempo para hacer esa lista, porque prefiero gastar el día dando abrazos a las personas que están cerca, y hablando unos minutos con los que están lejos.

Y por encima de todo, hay cumpleaños mágicos, para mí los más especiales, y son aquellos en los que la distancia deja de ser una excusa, y el día de tu cumpleaños se convierte en pretexto para superarla.

Ayer tuviste uno de esos cumpleaños. Sí, LostWords, ahora me estoy dirigiendo a ti. No deja de emocionarme ver cómo personas de diferentes lugares deciden modificar su agenda para pasar el día contigo. Sabes que algo estás haciendo bien cuando no son pocos los que te llenan la habitación de globos, el comedor de risas y el armario de regalos. (No, espero que no se queden en el armario, ¡jajaja!). La combinación de amigos y familia en el mismo espacio y tiempo es algo que descubrí hace poco -quizá demasiado tarde-, y de la que cada día estoy más orgullosa.


Hacer memoria para recordar dónde y cómo celebraste tus pasados cumpleaños me parece un ejercicio genial mientras nos comemos la tarta, y cuando veo que he estado en ellos y tengo una anécdota de cada uno, me pregunto cuál habrá sido tu deseo al soplar las velas. El mío se ha ido repitiendo en los últimos años, y cada vez lo tengo más claro. No quiero que el día del cumpleaños, de una forma y otra, deje de ser especial.



miércoles, 5 de marzo de 2014

Acabo de llegar

Estudio 5to de Psicología y acaban de asignarme la última asignatura que por fin me acreditará como alumna ECTS para poder ser Psicóloga General Sanitaria en un futuro "cercanolejano" porque aún no se que carajo quiero hacer con mi vida.

Hace 2 días volví de Londres. Ha sido mi viaje de fin de carrera junto a otras 4 compañeras más y ha sido un viaje muy importante.

Hacía muchísimo tiempo que no salía de España.
7 años.
7 años sin viajar apenas.
7 años sin una inmersión total como dicen mis profesores.
7 años privándome de una de las mejores experiencias que puedes tener en la vida.
7 años sin ver una oportunidad así.
7 años en los cuales el erasmus estuvo y no estuvo en mi mente por un motivo u otro.
7 años en los cuales las becas de inglés me las quitaron, antes de dármelas.
7 años en los que 4 días en Barcelona y 3 en Málaga fueron mis destinos más lejanos.
7 años estudiando. 5 de los cuales una carrera que hoy en día en España está más que muerta. GRAN ERROR ESTE POR CIERTO, y la cual creo saber más que de sobra que si quiero ejercerla tendrá que ser lejos de España.

En fin, creo que he dejado claro que 7 años sin viajar. Vayamos al tema.


Dije antes que este viaje había sido muy importante, porque a parte del turismo y la felicidad que da el salir del pueblo, me ha enseñado muchas cosas.

Estos 4 días me han hecho crecer. Fui capaz de llevarlo todo en esa maleta minúscula (VENGO A CALLAROS LA BOCA EJEM EJEM..), el idioma no fue ningun problema, al contrario. He de decidir si quiero continuar con las clases de inglés o no, porque quiero hacer las cosas bien con las 4 asignaturas que me quedan (WELCOME PSICOFARMACOLOGÍA) . Los controles de los aeropuertos me ponen histérica. Los aterrizajes cercanos al agua también.

He creído no tener miedo de ir de frente y con ganas a por todo aquello que quiero en mi vida. Aunque haya sido momentáneamente y después haya pensado otra cosa, me quedo con ese instante que es el que me importa.

Hacía mucho tiempo que no tenía un Martes así. He finalizado mis prácticas de la carrera, he alcanzado mi propia meta más larga y buena entrenando, he descubierto una canción hace 20 minutos que ya he escuchado como 5 veces, he encendido velas. Y si he encendido velas es porque realmente estoy feliz. Las velas solo son para los momentos dignos de enmarque. También tuve mi momento adrenalín-endorfín esta mañana al despertar y ver ese WhatsApp. Fue gracioso. Y he comprado una barra de labios en MAC "No hase falta disir nada más".

Creo estar haciendo las cosas bien. Porque acabo de percatarme de que tengo más zapatillas de deporte que tacones en casa. He encontrado motivaciones e inquietudes que antes no tenía, y que espero seguir manteniendo todo el tiempo que sea posible. Nike+ me ayuda bastante.

La independencia también creo que empieza a estar llamando a mi puerta más de lo normal. Y fantaseo demasiado con decorar una casa. No se muy bien por qué la verdad. Pero creo que quizá empiece también a interesarme en ello un poco más fuertemente (esta palabra no queda bien, pero ahora mismo no me viene otra a la cabeza).

Acaban de subirme un 10 al expediente, y aunque no tengo muchos, no están mal de vez en cuando. Creo que estoy trabajando muy duro y es por ello por lo que me encuentro tan bien. Han dejado de importarme bastantes cosas para pasar a importarme muchas otras. Era justo y  necesario.

Beber un litro y medio de agua al día me está costando la puta vida. Pero lo llevo bien (no iba a ser todo confeti y piruletas) hay que aceptar los fracasos también, aunque sean tu único propósito de año nuevo OJOCUIDAO. Y la psicología funciona copón. Al fin tras 5 años casi, empiezo a ver muchas cosas claras. Me siento privilegiada en serio. Me siento tranquila. Feliz.

He de hablar largo y tendido con alguien que tengo muy lejos y algo abandonada, pero que creo que es de las pocas personas que lee esto :) (Hey Batman, you are mi heroe. Yo siempre seré Lois <3) pero no por ello pienso menos en ella y la extraño menos. Aclaro.

Estamos tan acostumbrados a que todo nos vaya mal, que cuando nos va bien nos preocupamos. Y claro, mal. No vamos a estar siempre en la cresta de la ola, claro está. Pero si es cierto que el dolor no es nada en comparación con lo que sentimos al superar el dolor.

Y nada más por hoy.
Me he ganado la cama.












martes, 4 de febrero de 2014

Conozco un lugar

"Yo quiero ir a Murcia y lo que surja"

Esta navidad le dije a Silvia con la frase anterior que quería ir a Murcia a hacer negocios (dejémoslo ahí), el caso es que la frase nos convenció y la seguimos utilizando posteriormente, adaptando su significado a buena parte de situaciones y conversaciones que no vienen al caso (todo sea por mantener la reputación, claro está)

A Murcia a negociar y hacer trato nunca fui en navidad, y muy mal por mi parte, pero todo llega y finalmente AYER FUI A MURCIA.

Cuando pensamos abrir el blog, Silvia quería que la primera entrada fuese dedicada a Murcia (una vez más la famosa cita estaba presente obviamente), así que creo que este puede ser un buen momento para hablar de Murcia ya que aquel día no lo hice.

Todo comenzó ayer por la mañana en Granada (ciudad en la que estudio) al enterarme de que llevaba sin seguridad social desde 2006, TAL CUAL. Allí que fui yo a solicitar mi tarjeta sanitaria europea para un mini viaje que tengo previsto y me sueltan en toda la face la noticia. Traspuse en el primer bla bla car que me había pillado mi hermano rumbo a mi pueblo a desliar el percal en el que me hallaba. Ya de paso, todo hay que decirlo, le di a mis padres la sorpresilla de presentarme en su trabajo,sin avisar (este tipo de cosas en verdad es herencia genética, estoy bien curtida) y para festejar el puto trabajo buen funcionamiento del Estado Español y con el momento adrenalín-endorfín de la sorpresa se nos ocurrió irnos por la tarde de compras a la Nueva Condomina.

Hasta aquí todo normal.

Lo romántico y metafórico de todo este asunto fue cuando el que conducía era el más pequeño de los 4, osea mi hermano, y mis padres iban en los asientos de atrás de nuestro coche.

Cosas que pasan.

Nos hacemos mayores imagino.

Esas situaciones no las entiendo muy bien, pero me agradan la verdad.

Y nada, que no me líes no me líes, acabé llamando a mis tíos de Benidorm para que bajaran a Murcia y echarnos unas cervezas. Total, era justo la mitad de camino tanto para ellos como para nosotros. Y esta navidad ha sido la primera que hemos pasado separados por temas de trabajo. Así que había que felicitarse el año nuevo en algún momento.

Mis padres no sabían nada. La sorpresa o se hace completa o no se hace.

Aceptaron sin pensarlo, obviamente.

Murcia uniendo familias desde 2014.

Allí estábamos los 7, con nuestros 32 montaditos delante, a punto de preguntarle al camarero que si tenían uvas para recelebrar el año nuevo, rodeados de murcianicos y echándonos las risas que nos debíamos. Luego también pedimos un helado que se llamaba Softy, pero tito Andrés le modificó el nombre para pedirse un Sofi. Estaba cantado.

Ya se podía caer el mundo, que a mi esta vez me pillaba en familia.

Lo que más me gustaba era ver a mi madre riéndose con dos de sus hermanas, y es que como los hermanos no hay nadie, eso lo se por experiencia propia. Y surgió, SURGIÓ la idea de quedar cada mes y poco en Murcia a cenar juntos y vernos.

"Yo fui a Murcia y surgió"





domingo, 2 de febrero de 2014

El funeral

En la última entrada LostWords nos regalaba 7´6 minutos de vida. 
Y si la vida me parece curiosa, más me lo parece la muerte.


Acabo de enterarme de que Samir murió el fin de semana pasado. Yo ya tampoco lo conocía, llevaba años sin saber de él, y la última vez que nos cruzamos por la calle creo que ni siquiera me saludó. Y aún así, despertaba en mí cierto cariño, creo que le caía bien, quizá porque era de las pocas personas en esa clase de primaria que le hablaba sin desprecio. Él no era bueno con la gente, pero los demás tampoco le trataban bien. 


Por eso me he sobrecogido cuando he visto en mi muro de Facebook una foto suya, junto a otros dos chicos que no conozco, y he leído mensaje que la encabezaba: "Por siempre os llevaré en mi corazón, hermanos". 

Automáticamente le he hablado a otro compañero del colegio, que probablemente sabría más cosas que yo acerca del asunto, y me ha confirmado la noticia. "Cosas que pasan", ha dicho. No he querido preguntar más, pero fallecer no es ese tipo de cosas que pasan cuando tienes 23 años. Me he imaginado muchos escenarios, y no sé si quiero saber cuál es el verdadero.


Las personas no suelen estar preparadas para la muerte. Es algo que sabes que va a ocurrir, pero si llega de forma inesperada no sabes cómo reaccionar. Y entonces haces cosas absurdas, como llenar el perfil de Facebook de esa persona con mensajes de "Descansa en Paz" y "Te queremos". 

Hace unas semanas, en clase de Antropología Física, estudiamos cómo las diferentes culturas a lo largo de la historia han ido reaccionado ante la muerte; cultos, momificaciones, antropofagia (sí, hay evidencias de que en algunas tribus se comían el cuerpo del fallecido, sobre todo si era la persona más vieja y sabia, ya que así adquirían sus conocimientos),  hogueras o entierros. Y ahora, en el siglo XXI, muerte 2.0, las redes sociales al alcance de todos para recordar lo buena persona que era, que siempre se van los mejores y que nunca lo olvidarás.

Curiosa, curiosa la forma en la que evolucionamos. El día que muera, quiero ir un paso más allá. O quizá un paso más atrás, unirme a las culturas orientales y celebrar la muerte. Y que mi funeral sea lo menos triste posible, una reunión en la que la gente me recuerde por las cosas buenas, pero también haga bromas con las malas. 

Será en un espacio grande, con césped, globos de helio para jugar con ellos a poner voz de pitufo y música de fondo. No quiero flores, pero si alguien se empeña demasiado en traer una corona, quiero que luego esas flores se repartan entre los asistentes y cada uno se lleve una a casa. Incluso pensé en grabar un vídeo de despedida y ponerlo ese día para "hablar" con todos, pero primero tengo que avisar a la gente, muy pocos lo entenderían. 


Habrá canapés, refrescos y alcohol.  Que si duelen los recuerdos, se los cura con ginebra. Y no me importa si alguien quiere leer unas palabras sobre mí, -para vosotros-, que eso es muy americano y me gusta, tanto como me gustó escuchar a mi tío hablar de mi abuela aquella mañana en el cementerio.

Y es que los funerales son para los vivos. Los que más te quieren se sienten reconfortados de ver que los demás también te querían, que algo debiste hacer bien si tanta gente está acompañándote, reconfortados al descubrir que al final, vivir, ha merecido la pena. 


viernes, 24 de enero de 2014

Para toda la vida

¿Qué haríais hoy con 7,6 minutos de vida extra?

¿Y con 10 años más de vida?

Pues sí, hoy vengo en plan maga a alargaros la vida ^^

Así de fácil.

Resulta que uno de mis profesores ha estado haciéndonos chantaje durante un par de semanas para que no dejásemos de asistir a clase, con que uno de los días nos regalaría 7,6 minutos de vida extra para que cada uno los gastara en lo que más le conviniera.

Digamos que la explicación teórica en clase me resultó bastante pobre, y me dejó llena de dudas –Pero OJO, muy contenta y con 7,6 minutos más de vida que aún no he decidido en que voy a gastar- por lo que me fui directa a internet en busca de respuestas que aclarasen mis dudas. Como internet no me comprendía –todo hay que decirlo-, y me podía el ansia viva, me fui directa al email de mi profe en modo FAN, ADMIRADORA, FANÁTICA, LOCAINTERESADA. Y este hombre ya me ilustró y me guió en el camino de la TED talks que os muestro en esta entrada, que es dónde él había descubierto la maravillosa forma de ir regalándonos minutillos extra a cada uno de nosotros.

Quizá una buena manera de gastar esos minutos sea empollando su examen del próximo Sábado. Pero prefiero pensar que no sea necesario.

A lo que vamos, la palabra, o más bien EL PALABRO clave a toda esta historia los psicólogos lo denominan tal que así: RESILIENCIA (no sé cómo se pone en modo Neón como los de los bares, con sus brillitos y colores fluorescentes, sino ya lo habría puesto).

Para los que no hayáis oído hablar de esto antes, Wikipedia puede convertirse en vuestra mejor amiga en este momento, pero la idea viene a ser más o menos capacidad de las personas para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas y sacar partido de ellas”.

Vamos, un diamante en bruto de capacidad que todos deberíamos de tener cuanto más alta mejor, y que es fácilmente asequible.

Joder y encima gratis!!! IT´S FREE!!! IT´S FREE!!!

PERO CLARO, necesita de constancia, y “el que algo quiere algo le cuesta”. 

Y nada más, os dejo con el video que cambiará vuestras vidas de aquí en adelante y ya de entrada os digo que ni se os ocurra preguntarme nada que tenga que ver con la parte de los números matemáticos (JOJOJOJO).

PD: Dear Silvia, después de ver este vídeo, por favor, espérame y no empieces a jugar al LOL sin mí ^^


miércoles, 22 de enero de 2014

Soldadito marinero

Voy a hacer prácticas en la Farmacia Militar. 

Tenía miedo de que llegara el 21 de enero porque eso significaba tomar una decisión, la decisión de dónde pasaría los 6 próximos meses de mi vida realizando las estancias prácticas necesarias para terminar la carrera. Y ya quedan apenas 15 minutos para que la fecha cambie en el calendario, y como le decía ayer a mi gran amigo JJ, siempre está bien recordar que el peor de los días solo tiene 24 horas. 

Ayer pasé una de las tardes más ansiosas que recuerdo; terminé de hacer la lista con el orden de preferencia de Farmacias que quería basándome en dos criterios: 
- La distancia a la que quedaban de mi piso.
- La fachada que veía de ellas a través de las fotos del Street View de Google Maps.

Podría haber ido Farmacia por Farmacia, conociendo a mis posibles tutores, compañeros... Podría haberme informado de las condiciones de cada una y podría haber ido hasta ellas para ver si tienen el olor característico a Farmacia que me gusta.

Podría haber hecho muchas cosas, pero entonces quizá no habría elegido lo mismo que ahora. Y estoy orgullosa, porque al final, la decisión más inesperada, esa que surge en el momento y sin pensar demasiado, es la que más te aporta. 

Así que esta tarde me he sentado en el Aula Magna de la Facultad rodeada de cientos de compañeros. He escuchado cuál será nuestra tarea, cómo debemos enfrentarnos a las Estancias, qué esperan de nosotros y qué no. Y después nos hemos puesto a elegir, hemos reído nerviosos cuando el primer chico en decir destino parecía que había cantado bingo, y hemos ido tachando opciones de nuestras respectivos papeles. Y conforme se acercaba mi vez, más nerviosa me ponía, y menos dudaba de lo que quería. La Farmacia Militar encabezaba mi lista, pero la puse de broma igual que anoté el número de la Farmacia de mi pueblo en una esquina, por si tenía que elegirla a la desesperada. Nunca imaginé que seguiría libre cuando llegase mi turno.

Y de repente ahí estaba, una profesora ha pronunciado mi nombre, y yo he sabido que tenía que elegirla. Pocas veces tienes algo tan claro como en el momento de hacerlo -o elegir no hacerlo-, y supongo que decidir tener un bebé, pronunciar el "sí, quiero" o mudarte de país tiene que ser algo parecido.

Al salir de esa aula y llamar a la gente para contarles la noticia, las reacciones han sido de lo más diversas. Admiración por parte de compañeros que también la querían, sorpresa por parte de mi familia que siempre se imaginan más de lo que es y hablar del mundo militar parece que impone, y el encargo de reclutar a tres soldados -por ahora- para presentárselos a mis amigas solteras. 

Y, entre todas las enhorabuenas, me quedo con el mensaje de mi amigo JJ: "Me alegra que no estés en algo típico. Que hubiera sido guay, pero tú no eres típica".

Tampoco me parece típica la forma en la que la vida, el destino o el karma, a veces te sorprende. Y es que hace mucho tiempo, una tarde de tercero de carrera en una de esas clases a las que va poca gente, el profesor Miró nos habló de esta opción. Me gustó lo que nos dijo, pero lo vi tan lejano y difícil que nunca más pensé en ello. Hasta ayer. Hasta hoy. Mañana iré a darle las gracias por aquellos comentarios que hizo.

Entonces me he acordado de aquella vez, en Segundo de ESO, cuando el por aquel entonces director del grupo de teatro del instituto me habló del Bachillerato Internacional. En ese momento también estaba lejano, y nunca más pensé en ello hasta que volvió a cruzarse en mi camino dos años después, en unas Jornadas de Orientación al Estudiante. Y decidí que quería cursarlo, y fui a por él.

Y también está ese otro viaje en el que vine con mi hermana a Granada, y nos pasamos todo el fin de semana diciendo "Yo sé de una... que se viene a Granada". Nos enamoramos de la ciudad, de las tapas, de los chicos, de los paseos por las calles... Y unos años después, desde aquí os escribo.

Creo que a veces, inconscientemente, elegimos una opción. Y esa decisión te acompaña, y tú no te das cuenta hasta que llega el momento de llevarla a cabo; la oportunidad aparece ante ti, y lo ves claro porque, en el fondo, era lo que siempre habías querido.










domingo, 19 de enero de 2014

Abrazada a la tristeza

Tras tres días sin vernos:

-"Rocis tía, este finde he entrado en un pozo de mierda sin fondo.
-¿Has estado estudiando Recursos Humanos?
-Sep
-Sabía yo"



Que genial es conocer a las personas a fondo. Y que ellas te conozcan a ti. Es todo tan fácil. 
Basta con una frase, una sonrisa, un suspiro o una mirada, y te ponen el mundo en la mano en cero coma.
Cada vez que hace falta y sin importar nada.

Cuanto daño ha hecho facebook y whatsapp. 
Cuánto os perdéis vosotros. Cuánto me pierdo yo.

(Y sí, Recursos Humanos me parece la mierda máxima, pero oye, necesito un 1,8 para aprobar. No va a ser todo un pozo de mierda. Toca resurgir.) 

I win.