sábado, 11 de enero de 2014

Me equivocaría otra vez

Cada uno es como es. Esto no es ninguna novedad.

Me considero una persona cambiante. Muy cambiante quizá. Y lejos de resultarme incómodo, o un problema añadido, me gusta bastante personalmente.

Me gusta cambiar de ropa varias veces al día, me gusta cambiar de casa con cierta frecuencia. Me gusta cambiar de música. Me gusta cambiar de actividad. Me gustaría poder cambiar de idioma incluso cada cierto tiempo. Y me gustaría tener muchos más círculos sociales de los que tengo para poder cambiar de ambientes más a menudo. Quizá más diariamente. Y ojo, no significa esto que no me encuentre cómoda con los círculos de Familia, Amigos, Universidad, Compañeros de piso, Ex compañeros de piso… que ya poseo. Al contrario, valoro muchísimo a la gente que tengo a mi alrededor. Pero soy de las que piensan que los cambios de relaciones sociales son muy beneficiosos.

Cada uno es como es.

Y cada persona nueva, te aporta una cosa nueva. Realmente lo que me gusta de los cambios no son los cambios en sí, sino lo que aprendo de ellos.

Me gusta aprender.

Me encantaría poder cambiar de cultura. No es lo mismo interesarse por una cultura y buscar cosas acerca de ella en internet, que hacer la maleta y descubrirla por uno mismo.

No descarto el comprar un día un billete de ida hacia algún destino aún no conocible, y que no incluya billete de vuelta específico. Pienso que esa experiencia es algo que nadie debería privarse de tenerla. Ahora bien, no me ha llegado aún el momento y lo sé. Pero lo sabré cuando llegue, estoy segura.

Los hay quienes se sienten seguros teniendo una rutina fija, y el más mínimo cambio les provoca ansiedad. Y comprendo que a ese tipo de personas su rutinaria vida lejos de parecerles rutinaria, les parezca la vida perfecta. De hecho lo es.

Y los hay quienes prefieren la rutina, pero con moderación (aquí me incluyo).

Y con tanto cambio a veces se gana y otras se gana menos. Nunca se pierde, Por muy mal que pueda acabar algo que has empezado, con el tiempo, y con la perspectiva adecuada, todo son ganancias.

Lo importante es aprender. Lo que sea, y por mínimo que sea.

Elegir es renunciar. De toda la vida de Dios.


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